Ayerza, R. (h) y W. Coates. 1996. Nuevos cultivos industriales: Proyecto Regional del Noroeste de Argentina. p. 45-51. In: J. Janick (ed.), Progreso en nuevos cultivos. ASHS Press, Alexandria, VA.
Nuevos cultivos industriales: Proyecto
Regional del Noroeste de Argentina. Ricardo Ayerza (h) y Wayne Coates
.
COMERCIALIZACIÓN
DE NUEVOS CULTIVOS .
Educación
e Intercambio de Información .
IDENTIFICACIÓN
DE NUEVOS CULTIVOS APROPIADOS
.
Chan
(Hyptis
suaveolens,
Labiatae) .
Kenaf
(Hibiscus
cannabinus,
Malvaceae) .
(Vernonia
(Vernonia
galamensis,
Asteraceae)
.
Guayule
(Parthenium
argentatum
Gray, Asteraceae) .
Jojoba
[Simmondsia
chinensis
(Link) Schneid., Simmondsiaceae] .
Lesquerella
(Lesquerella
fendleri,
Brassicaceae)
.
Chia
(Salvia
hispanica,
Labiatae)
El objetivo del Proyecto Regional del Noroeste de Argentina es identificar y llevar a producción
comercial nuevos cultivos industriales que puedan ayudar a diversificar la producción agrícola e
incrementar las ganancias para los agricultores del noroeste de Argentina. Desde su comienzo,
organizaciones privadas y gubernamentales tanto de los Estados Unidos como de Argentina han
trabajado en este proyecto en forma cooperativa. El proyecto comenzó en 1991, con un convenio entre Socios de las Américas Inc., una
organización sin fines de lucro con sede en Washington D.C., Estados Unidos, y agricultores de
Argentina. Esta cooperación técnica fue posible a través del programa Farmer to Farmer,
financiado por el Congreso de los Estados Unidos, como parte del 1990-95 Farm Bill (Ley
pública 480), y la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID). A continuación, la Universidad de Arizona, la Universidad de California, la Universidad de
Catamarca, el Grupo Rural Pulares y el Gobierno de la Provincia de Salta, se unieron al
proyecto. En 1995, cuatro organizaciones de agricultores de la provincia de Jujuy también se
adhirieron al mismo: CREA-Los Lapachos, Unión Cañeros Independientes de Jujuy y Salta,
Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy y Cámara del Tabaco de Jujuy. COMERCIALIZACIÓN DE NUEVOS CULTIVOS El desarrollo de cualquier cultivo nuevo atraviesa diferentes etapas: (1) evaluación del mercado,
(2) identificación de las especies más apropiadas, (3) domesticación de las especies, (4)
producción comercial. Agricultores, procesadores y comerciantes deben participar y compartir el riesgo en las cuatro
etapas de este proceso de desarrollo, para que este sea efectivo. Bajo estas condiciones, todas las
partes involucradas están unificadas a través de contratos, una base de información común y el
compromiso personal. Debido a que este concepto de amplio compromiso y responsabilidad es
parte integral del Proyecto Regional del Noroeste de Argentina, los agricultores, procesadores y
comerciantes asumieron con él parte del costo y por lo tanto del riesgo. El noroeste de Argentina se compone de cinco provincias: Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del
Estero, y Catamarca. La región se divide en general, en tres ecosistemas que corren en forma
paralela entre sí, en dirección norte-sur. El ecosistema más oriental se llama Chaco y es una
amplia llanura que transcurre entre los 300 y 700 m de elevación. El clima es cálido y seco y
soporta naturalmente un ecosistema boscoso abierto. En direccion oeste, la región es una
pendiente que se alza desde los 2000 m. a los 4000 m. de altura, en una distancia de 50 a 100
kilómetros. Este ecosistema central se denomina Yungas, está libre de heladas en la mayoría de
los años, y recibe más de 1.200 mm de lluvia por año. Esta área es adecuada para la producción
de frutas tropicales. El ecosistema occidental es una meseta alta llamada Puna, con una elevación
de 4.000 m. o más. Es una pradera fría y seca y no tiene especies arbóreas naturales. El proyecto aqui descripto se realizó en los ecosistemas de las Yungas y el Chaco, en las
provincias de Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán. El proyecto comenzó en 1991, y continuará al
menos hasta 1996, con el objetivo de evaluar los potenciales cultivos industriales y llevarlos a
producción. Los objetivos secundarios son propiciar una mejor comprensión de los nuevos
cultivos como mejoradores de la situación económica en el noroeste de Argentina y promover
una colaboración más estrecha entre el noroeste de Argentina y el sudoeste de los Estados
Unidos. Educación e Intercambio de Información Todos participaron del programa, estableciendo parcelas de investigación, brindando
asesoramiento en el campo y dirigiendo mesas de trabajo, conferencias y seminarios para los
agricultores, la facultad y el personal técnico. Sólo durante 1995 se presentaron doce tópicos
diferentes, en una serie de mesas redondas, conferencias y seminarios realizados en varias
localidades del noroeste argentino. Con el fin de dar asistencia técnica, se trajeron a Argentina, procedentes de Estados Unidos,
diecisiete científicos, agricultores y empresarios. Las áreas de especialización incluyeron
agronomía, genética, fisiología vegetal, mecanización, procesamiento, economía y
comercialización. Diecinueve profesores de la Universidad Nacional de Catamarca y tres de la Universidad de La
Rioja viajaron a Estados Unidos para participar de programas especializados de entrenamiento,
con una duración de dos a tres meses. El tiempo se empleó en la Universidad de Arizona y en la
Universidad de California. En 1994, dos miembros de la Cooperativa Agrícola de Mujeres de
Catamarca participaron en el programa de intercambio, en California, Arizona y el norte de
México, donde pudieron cambiar ideas con agricultores e investigadores, sobre la producción de
nuevos cultivos. IDENTIFICACIÓN DE NUEVOS CULTIVOS Los lotes de investigación, así como las plantaciones de demostración se ubicaron en
establecimientos privados y gubernamentales, involucrando así en el proyecto a la agricultura
pública. Los ensayos se realizaron en cuatro provincias: Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán
(Tabla 1) dándole al proyecto una amplia exposición pública. A través de los ensayos, se identificaron seis especies que parecían tener un potencial
significativo para la región: chía, lesquerella, vernonia y chan, todas fuentes de aceites
industriales; guayule, fuente de caucho, resinas y látex; y kenaf, materia prima para papeles y
diarios. De estos cultivos, sólo la lesquerella y la chía se han cultivado comercialmente. Para las
otras, se continúa con ensayos para evaluar cultivares y/o localidades con el fin de identificar
aquellos que presenten el mayor potencial comercial para el noroeste de Argentina. Algunos de
los resultados se presentan a continuación: Chan (Hyptis suaveolens, Labiatae) Esta planta es nativa del sur de México y América Central, y los habitantes precolombinos de la
región la utilizaron como alimento. La semilla contiene un 77 a 80% de ácido linoleico y nada o
casi nada de ácido linolénico. Los rendimientos en Argentina alcanzaron 1.770 kg/ha (Coates y
Ayerza, 1995). Los datos de la Tabla 2 resumen los resultados obtenidos en lotes de cuatro
líneas, cosechados en junio de 1995. No se detectaron diferencias estadísticamente significativas
entre sitios, tanto en términos de biomasa total como en cantidad de semilla. Esto tiende a indicar
que cualquiera de los sitios podría ser adecuado para cultivar chan. La Tabla 2 también muestra
que el contenido total de aceite, así como el porcentaje de ácido graso alfa-linolénico en las
semillas fue igual en ambas localidades. Esto también indica que cualquiera de los lugares
podrían ser igualmente adecuados para cultivar chan. El rendimiento total de aceite es muy bajo comparado con otras oleaginosas cultivadas
comercialmente. Dado que este es un nuevo cultivo, es necesario realizar ensayos futuros y
examinar las técnicas de análisis usadas en el laboratorio para determinar la cantidad y
composición del aceite. También deben investigarse los factores ambientales que puedan haber
afectado los resultados, antes de anunciar una conclusión terminante en cuanto a cantidad y
calidad del aceite contenido en la semilla. Kenaf (Hibiscus cannabinus, Malvaceae) El kenaf, nativo del Africa tropical, es una planta anual de crecimiento rápido que se cultiva por
su fibra. Puede alcanzar alturas de 4 a 6 m. en una estación de crecimiento, y en Argentina ha
dado rendimientos de más de 17,5 ton/ha de materia seca (Ayerza y Cook, 1996). La Tabla 3
presenta los resultados de una serie de ensayos de kenaf, realizado a lo largo de los años en cinco
lugares. Sumalao y Pichanal fueron irrigados, mientras que los otros sitios no lo fueron. Los
rendimientos de materia seca fueron de 4,3 a 13,3 ton/ha, con rindes bastante variables. Los
rindes estuvieron influenciados por la ubicación y el clima. Ningún cultivar se mostró superior a
los otros, en todas las localidades, indicando que la influencia de la ubicación es significativa y
debe ser considerada al elegir cultivares para producción comercial. Estos ensayos indican
claramente que hay una necesidad de ensayos adicionales de cultivares y ubicación. El kenaf se plantó a escala comercial por primera vez en Argentina, a fines de 1995. Los planes
requerían plantar 25 hectáreas usando tres cultivares con la idea de utilizar la plantación, no sólo
para determinar su potencial productivo, que mostró el mejor comportamiento en los lotes, sino
también para evaluar tecnologías alternativas de cosecha y determinar la más apropiada para la
región. Después de la cosecha, el material debía llevarse a una planta comercial para convertirlo
en pulpa y luego mezclarla con la pulpa de bagazo para hacer papel. Desgraciadamente, el
verano de principios de 1996 fue uno de los más secos registrados en el noroeste de Argentina y
el extenso ensayo debió ser abandonado. Como consecuencia se sembraron sólo dos hectáreas.
Los planes aún reclaman este campo para probar metodologías alternativas de cosecha, aunque a
una escala más limitada.. Vernonia (Vernonia galamensis, Asteraceae) La vernonia, miembro de la familia de los girasoles, es nativa del Africa tropical. Sus semillas
contienen un aceite inusual que, dada su baja viscosidad, puede utilizarse como solvente en
pinturas. Se identificaron más de setenta usos potenciales para su aceite. La Tabla 4 presenta los
resultados de los ensayos de vernonia llevados en Pichanal y Yuto, en 1995. En Pichanal se
detectaron diferencias significativas entre los cultivares, con más de diez diferencias
determinadas, encontradas entre la más y la menos productiva. Se pesaron mil semillas y no se
encontraron diferencias significativas, siendo el contenido de aceite de algunos cultivares
significativamente menor que el de otros. Como no había semilla suficiente para plantar un
ensayo replicado, en Yuto se sembró un bloque. Como consecuencia, en la Tabla 4 se presentan
sólo rendimientos medios de semilla y no se realizó ningún análisis estadístico de los datos. Sin
embargo, los valores medios indican que este sitio puede ser el mejor de los dos para cultivar
vernonia. En general, los rendimientos de vernonia son bajos, en base a la hectárea, comparados con otras
oleaginosas. Los valores se determinaron para filas plantadas a un metro entre centros. Este
espacio conforma los lotes de ensayo del Departamento de Drogas de los Estados Unidos y
permite comparar con sus datos. En una situación comercial, el espacio entre filas estaría en el
orden de los 150 a 200 mm, aumentando los rindes significativamente. Las pestes y problemas
sanitarios en ambos lugares también disminuyeron el rendimiento.
Guayule (Parthenium argentatum Gray, Asteraceae)
El guayule, planta nativa del desierto de Chihuahua, México, produce un caucho casi idéntico al del árbol del caucho. También produce varios co-productos, incluyendo resinas, caucho de bajo peso molecular y bagazo, cada uno de ellos con usos potenciales. El caucho o látex de guayule puede utilizarse cuando los materiales sintéticos no son satisfactorios. La Tabla 5 presenta el análisis realizado con un guayule de dos años de edad cosechado en Catamarca en 1995. Entre las variedades se detectaron diferencias significativas en rendimiento de biomasa. Sin embargo, no se encontraron diferencias en rendimiento de caucho en base a materia seca. Cuando los rendimientos de biomasa se combinan con el contenido de caucho, la producción de caucho varía entre 17 y 60 gr/planta. Así, aunque el porcentaje de caucho en una planta pueda influenciar los costos de procesamiento, la producción total de caucho en base a un área, sería probablemente el factor rector, usado para seleccionar las mejores variedades.
Los resultados de este estudio muestran que se requieren ensayos adicionales para determinar, no sólo las variedades de mayor producción, sino también para estimar rendimientos ya que están influenciados por el tiempo de cosecha. Los planes reclaman comenzar estos ensayos en junio de 1996.
Jojoba [Simmondsia chinensis (Link) Schneider, Simmondsiaceae]
La jojoba, nativa del sudoeste de los Estados Unidos y el norte de México, produce unas semillas que contienen una cera líquida con usos en la industria cosmetológica, y que sirve también como lubricante de gran calidad. Se la ha cultivado comercialmente por varios años, en las provincias de Catamarca y La Rioja. El desarrollo de equipamiento para mecanizar su producción ha sido parte integral del Proyecto Regional del Noroeste de Argentina. Ya se habían desarrollado equipos para transplantar esquejes, podar las plantas y preparar la superficie del suelo para cosechar. Se está desarrollando un nuevo tipo de cosechadora y el prototipo se ha construido y se está probando.
Lesquerella (Lesquerella fendleri, Brassicaceae)
La lesquerella es una planta anual nativa del sudoeste de los Estados Unidos. Su semilla contiene un ácido graso inusual, similar al del poroto de castor. Este ácido graso puede convertirse en muchos productos con potencial tanto industrial como cosmetológico. La molienda remanente, después de extraer el aceite, contiene un buen equilibrio de aminoácidos y puede utilizarse en la alimentación del ganado.
Chia (Salvia hispanica, Labiatae)
Como el chan, la chía es nativa del sur de México y ha sido utilizada como alimento y medicina por los habitantes precolombinos de América Central. El aceite de chía también se usó en pinturas. La semilla contiene la mayor fuente natural conocida de ácido linolénico (60%) que tiene muchos usos en la industria y en la cosmetología. El remanente después de exprimido el aceite, tiene un alto contenido de proteínas y fibra, y puede utilizarse como alimento humano y animal. Se informó que los rendimientos de semilla en los lotes de ensayo, en Argentina, llegaron a 1.602 kg/ha y el contenido de aceite a 38,6% (Ayerza, 1995).
La chía y la lesquerella han producido comercialmente en las provincias de Catamarca, Salta y Tucumán. La semilla se exportó a Estados Unidos, con contratos de producción firmados entre los agricultores y empresas comerciales de Argentina y Estados Unidos. La Tabla 6 enumera los lugares y la cantidad de agricultores involucrados en la producción comercial de estos cultivos.
En la Tabla 6 puede verse que la cantidad de campos y agricultores involucrados en la producción de chía y lesquerella, en bases comerciales, ha variado. La causa es el grado de éxito alcanzado por cada agricultor, y el nivel de satisfacción que despierta el estar involucrado con la introducción de un nuevo cultivo.
Los rindes comerciales tanto de la chía como de la lesquerella han variado de año a año y de lugar a lugar. Esto se debe a una cantidad de factores que incluyen prácticas de cultivo, clima, avance de malezas y técnicas de cosecha utilizadas. Las prácticas de cultivo no se estandarizaron a través de los campos, a propósito, pues la intención del proyecto es permitir a los agricultores emplear las prácticas culturales con las que están familiarizados para realizar los nuevos cultivos, mientras se les suministra una guía general con lo más indicado para cada cultivo.
Los análisis de la semilla de chía cosechada comercialmente en 1995, mostraron una viabilidad del 78% al 87%, y una pureza de 84% a 97,5%. Esto se considera excelente, especialmente dado el pequeño tamaño de la semilla y las dificultades que se encontraron en los procesos de cosecha y limpieza. Estos datos demuestran que la chía puede producirse comercialmente en el noroeste de Argentina.
La Tabla 7 muestra una comparación de los ingresos que pueden obtenerse con la producción de chía, comparada con dos cultivos tradicionales de la región. Los mayores ingresos de la chía impulsaron en gran parte un aumento considerable en la superficie plantada en 1996.
La sobre-producción de los cultivos tradicionales continúa alrededor del mundo. Por lo tanto es de esperar que los precios y los márgenes de beneficio permanezcan muy bajos, excepto cuando haya escasez debido a guerras o desastres climáticos. Además, el consumo de muchos recursos no renovables continua, y las políticas ambientales ya están comenzando a favorecer la comercialización de los nuevos cultivos industriales.
El éxito del programa se demostró claramente con la creciente cantidad de hectáreas de chía sembradas en el noroeste de Argentina. Es anticipado decir que la tendencia continuará y que lo mismo ocurrirá con la lesquerella y el kenaf. Dicho éxito es posible porque el programa es dinámico. Muchas organizaciones y agricultores ya forman parte de este proyecto y esperan sacar ventaja de las condiciones existentes para beneficiar sus propias empresas. Otros en la comunidad se benefician como resultado de las economías mejoradas. La naturaleza dinámica y abierta del Proyecto Regional del Noroeste de Argentina implica que otras organizaciones y agricultores interesados en los beneficios de los cultivos industriales, incluyendo la diversificación de las prácticas de cultivo, sean bienvenidos al unirse al programa en cualquier momento.
· Ayerza, R. (h). 1995. Contenido de aceite y composición de los ácidos grasos de la chia (Salvia hispanica) en cinco localidades del noroeste de Argentina. J. Am. Oil Chem. Soc. 72:1079-1081.
· Ayerza (h), R.y C.G. Cook. 1996. Potencial del kenaf en Argentina: III-ensayo de variedades en Catamarca, 1991-1994. Proc. III Conferencia Internacional sobre Nuevos Cultivos y Productos Industriales y IX Conferencia Internacional sobre la Jojoba y sus Usos. Association for the Advancement of Industrial Crops, Catamarca, Argentina. Sept. 25-30, 1994. p 276-279.
· Coates, W.E. y R. Ayerza (h). 1995. Nuevos cultivos para la cuenca del río Bermejo - Fase II Informe final remitido a la COREBE, Buenos Aires, Argentina.
Tabla 1. Localidades en donde se han evaluado o cultivado
comercialmente los nuevos cultivos industriales
|
Localidad |
Provincia |
Latitud sur |
Elevación (m) |
Precipitaciones (mm) |
|
C. de Valle |
Catamarca |
28° 36' |
454 |
437 |
|
Sumalao |
Catamarca |
28° 28' |
546 |
394 |
|
Perico |
Jujuy |
24° 23' |
936 |
600 |
|
Yuto |
Jujuy |
23° 35' |
349 |
802 |
|
Chiocoana |
Salta |
25° 06' |
1270 |
715 |
|
El Carril |
Salta |
25° 03' |
1069 |
624 |
|
Metan |
Salta |
25° 30' |
858 |
841 |
|
Pichanal |
Salta |
23° 17' |
300 |
618 |
|
Pulares |
Salta |
25° 04' |
1240 |
825 |
|
Güemes |
Salta |
24° 40' |
734 |
507 |
|
Alberdi |
Tucumán |
27° 36' |
369 |
1092 |
Tabla 2. Biomasa, rindes de semilla, contenido de aceite y
composición de la semilla de chan, afectada por la ubicación.
|
Localidad |
Biomasa (kg/ha) |
Semilla (kg/ha) |
Aceite total (%) |
Palmitico (%) |
Palmitoleico (%) |
Estearico (%) |
Oleico (%) |
Linoleico (%) |
Linolénico (%) |
|
Pichanal |
2188az |
638a |
11 |
84 |
0 |
25 |
78 |
819 |
4 |
|
Yuto |
2125a |
725a |
12 |
89 |
0 |
18 |
86 |
804 |
3 |
z Separación en columnas por el test de rango múltiple de Ryan-Einot-Gabriel-Welsch, nivel 5%
Tabla 3. Producción de kenaf en cinco localidades del noroeste de Argentina.
|
|
Ubicación (cantidad de años) |
||||
|
Cultivar |
Sumalaoz (t/ha) |
Alberdi (t/ha) |
Metan (t/ha) |
Yutoy (t/ha) |
Pichanalz (t/ha) |
|
Tainung 2 |
13.3 (3 años) |
9.4 (2 años) |
7.7 (2 años) |
11.3 (1 año) |
6.0 (2 años) |
|
Cubano |
10.9 (3 años) |
7.1 (2 años) |
7.2 (2 años) |
7.7 (1 año) |
5.9 (2 años) |
|
Cuba 108 |
10.0 (3 años) |
11.4 (1 año) |
6.9 (1 año) |
-- |
4.3 (1 año) |
|
Tainung 1 |
9.9 (3 años) |
6.8 (2 años) |
7.4 (2 años) |
8.4 (1 año) |
4.9 (2 años) |
|
15-2 |
9.5 (3 años) |
7.2 (1 año) |
9.8 (1 año) |
-- |
8.0 (1 año) |
|
Everglades 41 |
8.9 (3 años) |
8.28 (2 años) |
7.3 (2 años) |
9.8 (1 año) |
5.6 (2 años) |
|
SF 45-9 |
8.9 (3 años) |
6.4 (2 años) |
7.5 (2 años) |
10.6 (1 año) |
8.4 (2 años) |
|
Everglades 71 |
8.3 (3 años) |
7.5 (2 años) |
8.1 (2 años) |
10.4 (1 año) |
7.3 (2 años) |
|
SF-192 |
-- |
8.2 (2 años) |
8.2 (2 años) |
7.5 (1 año) |
7.7 (2 años) |
|
N-7 |
-- |
7.0 (2 años) |
5.6 (2 años) |
8.4 (1 año) |
5.2 (2 años) |
|
19-117-2 |
10.9 (2 años) |
-- |
-- |
-- |
-- |
|
Guatemala 51 |
11.6 (2 años) |
-- |
-- |
-- |
-- |
|
78-18 RS 10 |
7.8 (2 años) |
-- |
-- |
-- |
-- |
z
Irrigado
y Dos sitios
Tabla 4. Rindes de vernonia cultivada en Pichanal y Yuto.
|
|
Pichanal |
Yuto |
||
|
Cultivar |
Rindes de semilla (kg/ha) |
Aceite (%) |
Peso de 1000 semillas (g) |
Rindes de semilla (kg/ha) |
|
29E-OR2-14 |
229az |
43.8a |
3.23a |
457 |
|
35A-2-9 |
188ab |
42.0a |
3.19a |
186 |
|
72A-1-2 |
158abc |
42.6a |
3.17a |
257 |
|
48A-10 |
154abc |
41.9a |
3.17a |
143 |
|
66C-1-9 |
139abcd |
41.3ab |
3.62a |
193 |
|
15D-10-12 |
128abcd |
41.2ab |
3.68a |
150 |
|
A0399 |
100bcd |
42.7a |
3.22a |
186 |
|
14D-2-5 |
82bcd |
43.2a |
3.18a |
157 |
|
AO382 |
81bcd |
41.0ab |
3.32a |
NAy |
|
35A-2-10 |
37d |
36.6bc |
3.12a |
150 |
z Separación en columnas por el test de rango múltiple de Ryan-Einot-Gabriel-Welsch, nivel 5%
y No disponible; no maduró con suficiente anterioridad a la helada como para permitir la cosecha.
Tabla 5. Guayule: biomasa y contenido de chaucho
en plantas de dos años de edad cultivadas en Catamarca.
|
Linea |
Biomasa (g/planta) |
Contenido de caucho (%) |
|
AZR1 |
1103az |
6.1a |
|
O16-1 |
401b |
8.8a |
|
AZ-R2 |
368bc |
8.0a |
|
N9-5 |
337bcd |
5.8a |
|
N6-5 |
301cd |
10.6a |
|
P3-1 |
273d |
14.1a |
|
O16-3 |
268d |
12.8a |
|
AZ-R3 |
171e |
11.0a |
z Separación en columnas por el test de rango múltiple de Ryan-Einot-Gabriel-Welsch, nivel 5%
Table 6. Cantidad de agricultores y superficie sembrada
comercialmente con chía y lesquerella en el noroeste de Argentina.
|
Año |
Ubicación |
Provincia |
Agricultores |
Area |
Tamaño promedio |
Total anual |
|
Chia |
|
|
|
|
|
|
|
1992 |
C. del Valle |
Catamarca |
1 |
14 |
14 |
14 |
|
1993 |
C. del Valle |
Catamarca |
1 |
70 |
70 |
|
|
|
Alberdi |
Tucumán |
1 |
4 |
4 |
74 |
|
1994 |
C. del Valle |
Catamarca |
2 |
3 |
1.5 |
|
|
|
Sumalao |
Catamarca |
1 |
20 |
20 |
|
|
|
Alberdi |
Tucumán |
1 |
5 |
5 |
|
|
|
V. de Lermaz |
Salta |
1 |
3 |
3 |
31 |
|
1995 |
C. del Valle |
Catamarca |
2 |
3 |
1.5 |
|
|
|
Alberdi |
Tucumán |
1 |
5 |
5 |
|
|
|
V. de Lerma |
Salta |
5 |
40 |
8 |
|
|
|
Metan |
Salta |
1 |
10 |
10 |
58 |
|
1996 |
V. de Lerma |
Salta |
6 |
120 |
20 |
|
|
|
Guemes |
Salta |
1 |
5 |
5 |
|
|
|
Perico |
Jujuy |
2 |
20 |
10 |
145 |
|
Lesquerella |
|
|
|
|
|
|
|
1992 |
C. del Valle |
Catamarca |
1 |
12 |
12 |
12 |
|
1993 |
C. del Valle |
Catamarca |
1 |
2 |
2 |
2 |
|
1994 |
Sumalao |
Catamarca |
1 |
1 |
1 |
1 |
|
1995 |
Pulares |
Salta |
4 |
20 |
5 |
20 |
zValle de Lerma: Incluye Pulares, Chiocoana y El Carril
Tabla 7. Comparación económica de la producción de chía respecto
a la produción de poroto negro y blanco.
|
Cultivo
|
Rindes (kg/ha) |
Precio ($/t) |
Valor bruto |
Costo de Producción ($/ha) |
Margen bruto ($/ha) |
|
Chia |
1.000 |
800 |
800 |
220 |
580 |
|
Poroto negro |
1.500 |
400 |
600 |
320 |
280 |
|
Poroto blanco |
1.100 |
700 |
700 |
380 |
390 |
Ultima actualización: 2 de Junio, 1997