La chia (Salvia hispanica L.) es una planta
anual de verano que pertenece a la familia de las Labiatae. Esta especie se
origina en las áreas montañosas que se extienden desde el oeste
central de México hasta el norte de Guatemala. Las civilizaciones precolombinas
usaron las semillas de chía como materia prima en la elaboración
de varias medicinas y compuestos nutricionales e incluso pinturas. Fue uno de
los cultivos principales de las sociedades precolombinas de la región,
superado sólo por el maíz y los porotos en cuanto a significación.
Cuando Cristóbal Colón llegó a América, la civilización
azteca controlaba un amplio territorio que ahora es parte de México,
con una población de más de once millones de personas. Tenochtitlán,
la ciudad capital, con 200,000 habitantes, se ubicaba en donde ahora está
la capital de México.
Esta civilización alanzó su máximo esplendor entre los
años 1159 AC y 1520 DC, cuando fué destruída por los conquistadores
españoles liderados por Hernán Cortés.
En el tiempo de la conquista, Mesoamérica tenía por lo menos 20
especies botánicas domesticadas con usos diferentes.
Cuatro de ellas sobresalían desde el punto de vista nutricional; amaranto,
porotos, chía y maíz. Estos cuatro constituían los principales
componentes de la dieta diaria.
La importancia de estos cuatro cultivos en las dietas aztecas está bien fundamentada en el histórico Codex Florentino escrito en tiempos de la conquista de América entre 1548 y 1585 por Fray Bernardino de Sahagun, titulado Historia general de las cosas de Nueva España. El trabajo de doce volúmenes escrito en nahuatl y castellano se halla en la Bibliotea Laurenziana de Florencia, Italia. Algunos aspectos relacionados con la producción, comercialización y usos de la chía se describen en varios pasajes de este monumental trabajo.

Hay evidencia científica que muestra que la semilla de chía comenzó a usarse en la alimentación humana unos 3.500 años antes de Cristo y se convirtio en un cultivo basico en el centro de México entre 1500 y 900 antes de Cristo. La semilla de chía se usó como alimento mezclada con otros cultivos, como bebida mezclada on agua, molida en harina, incluída en medicinas y prensada por su aceite utilizado luego como base para pinturas para el rostro y el cuerpo. Los aztecas recibían semilla de chía como tributo anual de los pueblos conquistados y la ofrecían a los dioses como parte de las ofrendas en las ceremonias religiosas.
Los aztecas hicieron avances significativos en agricultura. Un ejemplo fue su sistema único para hacer cultivos. Haciendo uso de lo que habían aprendido de sus predecesores, como los Toltecas, eran capaces de convertir las tierras cenagosas donde vivían en suelo firme. Tejían con corteza de árboles unas alfombras muy grandes que clavaban con unas estacas en el lago. Entonces cubrían las alfombras con tierra y cultivaban amaranto, porotos, chía y maíz en esas islas hechas por el hombre llamadas jardines colgantes o chinampas.
El
cuerpo de Moctezuma hundido
en el agua por los españoles
(Fuente: Codex Florentino)
La conquista española reprimió a los nativos, suprimió sus tradiciones y destruyó la mayoría de la producción agrícola intensiva y el sistema de comercialización existente. Muchos cultivos que mantuvieron una posición preponderante en las dietas de la América pre-colombina, fueron desvanecidos por los españoles debido a la estrecha asociación con la religión y fueron reemplazadas por otras especies extranjeras (trigo, cebada, zanahorias, etc.) que tenían una gran demanda entre los conquistadores. 500 años más tarde, la ciencia moderna ha llegado a la conclusión de que las dietas precolombinas eran superiores a las actualmente consumidas en la misma region.
Forzada en la oscuridad, la semilla de chía ofrece ahora al mundo una
nueva oportunidad para mejorar la nutrición humana, proveyendo una fuente
natural de ácidos grasos omega--3, antioxidantes y fibra dietética.
DE LA ANTIGUA CULTURA AZTECA A LA SOCIEDAD MODERNA
Aunque la chía fué un grano de importancia durante la era pre-colombina, su cultivo decreció siguiendo al descubrimiento de América. Hoy, en su lugar nativo, la especie está limitada a unas pocas hectáreas. Es más, hay muy pocas posibilidades de incrementar el área sembrada debido a factores sociales y políticos que han concluído en la subdivisión de la tierra en pequeñas granjas, y que han impuesto el cultivo del maíz, básicamente para preparar la popular “tortilla mexicana”
La falta de una fuente confiable de chía, ha llevado a Functional Products S.A., una empresa de agricultores que creció a partir del Northwestern Argentina Regional Project, a realizar un programa de investigación y desarrollo que incluyó la selección de nuevas áreas de producción y prácticas de desarrollo con el fin de poner a la chía en el mercado como un nuevo producto comercial.NOTA: Las imágenes utilizadas en este documento se obtuvieron de http://northcoast.com/~spdtom/a-links.html#FOOD
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